Pequeño niño olvidado

no son tus seres queridos,

no es tu madre, ni tu padre,

ni tu esposa o tu marido.

No es la traición de un amigo

ni el interés de tu hermano,

ni el olvido de tus hijos,

ni lo ruin del ser humano,

No es la crítica mordaz,

ni la envidia del vecino,

ni la ambición de tu jefe,

es el darte por vencido.

Es esperar que el amor

ha de venir desde fuera.

Es entregar tu poder

al primero que lo quiera.

Es que quieres ser querido

y te olvidaste de amar.

Es que el valor va contigo,

no te lo dan los demás

Es una lucha interior,

que nunca debió empezar

Es aquella que llegó

al ocultar tu verdad.

Hermosa criatura rara.

No es el mundo quien te oprime

ni la vida, ni los tuyos

Es la mentira en que vives

No es la sociedad global

ni las políticas vanas

ni las culturas perversas

ni las sentencias compradas.

No es la patria que defiendes

ni la nación que amenazas

ni las luchas de poder

ni el territorio que amas

Es tu miedo a ser feliz,

a no sentirte aceptado

Es el negarte a coger

la libertad que te han dado

Es tu empeño por huir

de una conciencia que grita

Es no escuchar que te dice,

Es olvidar lo que dicta.

Precioso ser entrañable,

no es la gente que te ataca

ni el dinero o la injusticia,

son las verdades que callas.

Y ahora querido amigo,

deja de buscar culpables

deja de enfrentarte al mundo,

y empieza a ser responsable

Y recuerda que las guerras

que sufre el mundo exterior

son reflejo de la lucha

que se forja en tu interior.